REVISTA ANALYSE FREUDIENNE PRESSE

L’interprétation, son acte, ses effets

Revista Analyse freudienne presse n° 20

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Desde su primera aparición en la obra de Freud La interpretación de los sueños, la noción de interpretación es objeto de reformulaciones que dan testimonio de la evolución permanente de este concepto que está en el centro mismo de la práctica y de la teoría y en la articulación entre ambas. Diversas modalidades dan cuenta de lo que se entiende por este término de interpretación: la escansión, la intervención, el silencio, la sesión de duración variable… La interpretación tiene que ver con la dimensión del acto analítico. Habría que interrogarse de nuevo por los referentes que permiten una interpretación de las palabras de los analizantes y de cuestionar sus fallos. La interpretación en psicoanálisis se distingue de todas las demás formas de interpretar: no dice la verdad, se distingue radicalmente de cualquier interpretación psicologizante, no puede reducirse a una serie de buenas palabras, buenos consejos como los de un almanaque, y se resuelve aun menos en el único registro del sentido. Si «el arte puede cambiar el mundo», ¿podrá el arte de la interpretación cambiar el mundo del analizante?

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Esquizofrenias, Psicosis, su tratamiento… Un libro recomendable

Comentario del libro “Tratamientos de Esquizofrenias, Psicosis y otras Yerbas”, de Laura Lueiro y Sergio Rodríguez.

Psicosis, Esquizofrenia, Hitler, Paranoia “Tratamientos de Esquizofrenias, Psicosis y otras Yerbas” es el libro que acaban publicar Laura Lueiro y Sergio Rodríguez a través de Lugar Editorial. Como lo sugiere el título se trata de un trabajo eminentemente clínico en el cual los autores dan cuenta de su vasta experiencia en dicho campo. La variedad de casos, presentados con la lógica de quienes se han atrevido a navegar en la intensidad de transferencias turbulentas dan vida al trabajo teórico que no se relaja haciendo la plancha en lugares comunes. Centrándose en la enseñanza de Jacques Lacan y Sigmund Freud, los autores no son mezquinos con psicoanalistas agudos que han dejado su marca en ellos: Ferenczi, Abraham, Deutsch, Ulloa, Rodrigué y otros. Bleger ocupa un lugar especial, ya que la lectura que hace Sergio de “Simbiosis y ambigüedad” valiéndose del aparato conceptual lacaniano, al ubicar la lógica discursiva que determina dichos fenómenos es realmente aguda y novedosa.

Permite, entre otras cosas, analizar las psicosis como un objeto que va produciéndose transgeneracionalmente y trabajar los casos sin quedar atrapado en el encorsetamiento de las estructuras clínicas (neurosis, perversión y psicosis) como les sucede a algunos lacanianos.

Tampoco falta la lectura atenta de autores valiosos por fuera del psicoanálisis como el epistemólogo Gregory Bateson, el neurólogo Oliver Sacks y los neurobiólogos Eric Kandel y Antonio Damasio. Estos últimos permiten a los autores incurrir audazmente en un campo en el que pocos han ingresado y nadie lo ha hecho con tanta pertinencia: la articulación entre el psicoanálisis lacaniano y la neurobiología en un movimiento que enriquece a ambas disciplinas.

La lectura atenta y rigurosa del texto “Para un tratamiento posible de las psicosis” los guía en la explicación del funcionamiento paranoico donde la metáfora delirante es producto de la forclusión del nombre del padre. Y dando un paso más Rodríguez incursiona en un terreno en el que Lacan apenas dijo algo, proponiendo una hipótesis sólidamente fundamentada y ejemplificada: que en la esquizofrenia lo que está forcluido es la estructura significante. No se olvidan para ello de visitar uno de los capítulos, a mi juicio, fundamentales de la metapsicología freudiana: aquel en el que el maestro vienés articula la representación Cosa, la representación palabra y la representación objeto.

Tiene un lugar destacado a la hora de revisitar la clínica y la teoría dos de las herramientas más novedosas y eficaces dejadas por Lacan para el desarrollo de sus discípulos: los discursos y los nudos. Estas herramientas se destacan, a mi parecer, por acentuar la apertura del campo psicoanalítico, cuyo surco novedoso se abre camino entre la psicología y la sociología, haciendo estallar la falsedad del límite entre el individuo y la sociedad a lo que nos condenan las teorías deudoras de una topología esférica. Ni individuos formando sociedades ni sociedades determinando individuos. El agujero real que lalengua deposita en la cultura es trauma y llamado al sujeto, que determinado por las cadenas significantes que lo habitan se ve conminado a producir una respuesta desde el deseo inconciente y los goces que lo tensan.

Hitler y su articulación con el pueblo y la cultura alemana es un caso paradigmático que los psicoanalistas despejan con una sutileza encomiable. Otro famoso, esta vez de cabotaje, abordado también en el libro es el odontólogo Ricardo Barreda y su desestabilización paranoica.

Habiendo presentado las esquizofrenias y las paranoias no voy a dejar de mencionar otros fenómenos clínicos que se trabajan en el libro: melancolías, adicciones, suicidios, perversiones, uso de psicofármacos y otros que los clínicos “psi” se encuentran en su trabajo cotidiano.

Antes de terminar esta presentación y recomendar realmente éste libro quiero hacer referancia al último tópico señalado en el título: las Otras Yerbas.

¿Qué hace semejante sintagma en un título que comienza prometiendo “rigurosidad científica”? ¿es producto del relajamiento de los autores por efecto de haber fumado alguna yerba? ¿o aludirá acaso a una producción eminentemente argentina como es la yerba mate? ¿o será acaso que de cuestiones del “mate” de los seres hablantes se trata?

Pues estas otras yerbas son el quid de la cuestión de la clínica actual y futura que no deja de interrogar a quienes trabajan seriamente en el psicoanálisis y/o el campo de la salud mental.

Hace rato que se viene hablando, según la capilla a la que se pertenezca, de borderlines, locuras, pre-psicosis, trastornos límites, trastornos narcisistas, etc… También fenómenos nuevos en su intensidad y extensión como las adicciones, anorexias, bulimias, despersonalizaciones, etc.. cuestionan permanentemente la práctica y la teoría de quienes nos dedicamos al tratamiento de los efectos del malestar en la cultura. El aparente “fuera de lugar” del sintagma “Otras yerbas” indica el punto de fuga de cualquier teorización. Allí donde lo inclasificable e incalculable desbarata cualquier esquema se encuentra lo real de la vida, como lo llamaba Lacan. De nada sirve inventar nuevas clasificaciones, estructuras o trastornos que intenten suturar dicha brecha. Nutrirse de esa apertura real haciendo lo simbólico para producir nuevos imaginarios que enriquezcan la vida es el guante que recogieron los autores, en éste caso, para mejorar la práctica y la teoría psicoanalíticas. Gustosamente me arriesgo a sostener la apuesta de que la lectura de esta obra abrirá las mentes y espíritus de aquellos que la lleven a cabo.

Vía blog de Alejandro del Carril

Cruces entre psicoanálisis y neurobiología

presentación crucesDel blog de Alejandro del Carril:

Hace unos años un grupo de psicoanalistas convocados por Sergio Rodríguez nos lanzamos a investigar lo que venía pasando en la neurobiología. Sergio ya había empezado a desbrozar el camino entre tan intrincada maleza. Nos internamos en la huella trazada por él. Cada uno iba luego buscando y abriendo senderos por los que se sentía más a gusto. Cada tanto nos juntábamos alrededor de un fuego a intercambiar relatos sobre lo acontecido en cada viaje para volver a partir de nuevo. En el 2007 realizamos un seminario sobre los cruces entre psicoanálisis y neurobiología que se continuó en 2008 cruzando psicoanálisis y otras prácticas psicoterapéuticas y/o corporales. Este libro está armado sobre la base de las clases impartidas, en la primera parte de aquel seminario, por Miguel Calvano, Alejandro del Carril, Laura Lueiro, Carlos Názara, Cristina Oyarzábal, Sergio Rodríguez y Silvia Sisto. Invitamos a que participaran del mismo al psiquiatra Gabriel Brarda y al neurólogo Fernando Álvarez.

El cruce devino posible porque pudimos dejar los prejuicios en suspenso. La neurobiología actual como la presentan los que investigan y teorizan seriamente ya no es la que era. Eric Kandel y Antonio Damasio fueron nuestros principales referentes en ese campo. La nueva concepción de la plasticidad neuronal ha barrido con las teorías localizacionistas y con la creencia en una herencia genética inmodificable. Han podido comprobar lo que los psicoanalistas conjeturábamos: que la organización del sistema nervioso se produce gracias al intercambio con lo que ellos llaman el medio ambiente, fundamentalmente durante la primera infancia. También la importancia que tiene la adolescencia en la reconfiguración del mismo y las modificaciones que se dan en él debido a la producción de nuevas sinapsis llevadas a cabo gracias al desarrollo de espículas dendríticas a lo largo de toda la vida.
El lector podrá apreciar en este libro la mutua influencia permanente que existe entre el Otro y el hablante-ser: quienes cumplen la función materna y del nombre del padre, luego la cultura; los efectos que estos tienen sobre el cuerpo, a través de las zonas erógenas, organizando el funcionamiento del sistema nervioso; las respuestas del hablante-ser a ese gran Otro que lo interpela; los efectos de lalengua sobre el cuerpo y las posibilidades materiales que puede aportar o no el sistema nervioso para las producciones del sujeto del inconsciente y los efectos retroalimentadores de éstas producciones sobre aquél.
El cruce de conceptos como los de representaciones disposicionales (organización dinámica del cerebro) y marcador somático(influencia del cuerpo profundo en el pensamiento y la acción) de Damasio con el fantasma, la producción metafórica, la función de la letra como litoral entre simbólico e imaginario, los goces anudados borromeanamente, el deseo causado por el objeto a, entre otros, son una de las vías posibles para que psicoanalistas y neurobiólogos se animen a salir de sus respectivas tribus para encontrarse y desencontrarse en terrenos desconocidos que de lejos parecen inhóspitos y peligrosos. Dicha travesía augura un fructífero trabajo que permita repensar y actuar más eficazmente en las encrucijadas que la práctica clínica y la cultura nos presentan.