Mystic River – Clint Eastwood 2003

Mystic River es dura, intensa, llena de matices y de profundidad. Clint Eastwood se atreve aquí con el tema de los abusos a menores y las consecuencias traumáticas que este hecho tiene para la mente de un niño, incapaz aún para elaborar simbólicamente la invasión de la sexualidad adulta en su vida, hecho comparado por algunos con un “asesinato del alma”.

Pero no sólo habla de esto; también de la ética más allá de las leyes escritas, de pactos traicionados y pactos sostenidos, de los fantasmas personales como cristales turbios que conforman una realidad personal y, más en filigrana, de cómo los pequeños hechos de dicha realidad son capaces de torcer cualquier programa que uno pudiera hacer sobre su vida futura.

El film empieza con una pelota que, lanzada por algún niño, se cuela por una alcantarilla. Magnífica metáfora de lo que ocurre con la infancia de los niños cuando los adultos los invaden, los aplastan con su sexualidad de adultos. Inicio que se abrocha con la última frase y la última imagen del film: “La última vez que vi a Dave fue yéndose en ese coche”.

Son tres amigos de unos diez años los que juegan en la calle: Dave Boyle, el abusado, se convertirá en un adulto como un gran peluche que nos deja ver que algo de la infancia quedó bloqueado. Su papel lo hace Tim Robbins que consigue un aspecto de niño grande, desarticulado y triste. Con el tiempo, Jimmy Markum (Sean Penn) se hará delincuente, aunque se reformará al encontrar el amor. El tercer amigo, Sean Devine (Kevin Bacon), se hará policía, quizás buscando un escudo para evitar que le sucediera lo que a su amigo Dave.

La inteligencia con la que trata el guión el tema espinoso de los abusos a niños, volvemos a verla cuando Jimmy se refiere a cómo dichos abusos interrumpen la progresiva maduración sexual, diciendo que su primera mujer era muy brava hasta el punto de que pocos chicos se atrevían a acercarse a ella, y que si él hubiese subido en aquel coche —en el que obligaron a subir a su amigo Dave— nunca se hubiera atrevido a abordarla, es decir, a dar pruebas de su virilidad. Hoy en día vemos a muchos jóvenes que son capaces de decir a las chicas muchas cosas en los chat, pero que se inhiben de hacerlo en persona, es decir, en el momento de dar una prueba de virilidad.

Otro de los puntos que más me interesa en Mystic River, es las referencias que hace a lo difícil que es escuchar. Veamos algunas:

  •  Cuando Dave está contando a su mujer lo que le ocurrió de niño, ésta le interrumpe diciendo “¡Pero eso fue cuando eras pequeño!” y él le responde “¿Es que no puedo contar lo que ha pasado?” Y seguidamente dice: “Uno se siente muy solo cuando le hacen daño”; y yo añadiría: y cuando el otro no nos puede escuchar se redobla la soledad.
  • Jimmy intenta hablar en la escena del río, al final; contar a los hermanos Savage el drama que estaba en el origen de todo aquello que estaban viviendo. Sin embargo aquellos hombres que hacían honor a su apellido siendo los más duros del pueblo, no le dejan hablar: aquello es demasiado duro para sus oídos.
  • Otra manera de no tener que escuchar, es cuando el poli negro dice que el asesino de la hija de Jimmy tiene que ser Dave, ya que da el perfil: blanco, de treinta y tantos años y abusado de niño. Esa manera de no escuchar, es muy frecuente hoy en día. Se trata de una pretendida búsqueda de objetividad y cientificismo que consiste en encontrar los perfiles, y a partir de ahí dejar de escuchar a las personas y de seguir haciéndose preguntas. Por eso a los psicólogos todo el mundo nos pregunta: “¿Cuál es el perfil del hombre maltratador?”, o bien “¿Cuál es el perfil del niño que sufre acoso?”; y si se lo contestara, se quedarían tan anchos, en lugar de escuchar uno por uno a las personas que les pasa eso, para aprender más acerca de lo singular.

Esta película, como otras de Clint Eastwood, rebosa de espíritu yanqui. Por eso, en el fondo, hay una gran desconfianza hacia la ley escrita, y la gente se toma la justicia por su mano, lo que parece bastante consensuado entre todos. La esposa de Jimmy hace todo un discurso en el que si por un lado es impecable en su papel de esposa que sostiene la actuación de su marido en lugar de criticarle, por otro vemos bien que hace toda una apología de la ley no escrita para resolver los problemas.

Terminaré con mis preguntas a propósito del comportamiento de otra de las esposas del film: la esposa de Dave, quien denuncia a su marido justamente a Jimmy quien de seguro iba a matarle, en lugar de denunciarle a la policía si es que ella creía de verdad que lo había hecho él. No podemos saber qué le pasó por la cabeza a esta mujer, porque esto es un guión de cine. Si fuera una historia de la vida real, yo me preguntaría en qué fantasmagoría comienza a meterse esta persona a partir de saber que han matado a la hija de Jimmy y hacerse ella la fantasía de que ha sido su propio marido quien la ha asesinado. ¿Acaso se identificó ella con la víctima porque le hubiera gustado tener un marido más viril?

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