DE COMPROMISOS Y DUELOS EN EL MUNDIAL DE FÚTBOL

El mundo futbolero anda de capa caída en España. Según nos cuentan, todo empieza porque el famoso entrenador del Real Madrid, Zinedine Zidane, en la cumbre de su carrera tras ganar la Champions, decide marcharse cubierto de laureles. Pensó en que era su momento para marcharse, no en el fútbol. Nada se le puede reprochar. Es un posmoderno; lo suyo es el Carpe diem y no puede pensar más allá de sus narices, es decir, en algo más amplio que sus intereses. Por ejemplo, no pudo pensar que del equipo al que llevaba años entrenando, algunos jugadores iban a disputar muy poco tiempo después el Mundial de Fútbol 2018 como miembros que eran de la Selección española. No pensó que la marcha de alguien que ha ocupado un lugar tan importante para los jugadores, desestabiliza la cabeza de cualquiera y que, para volver a estabilizarla, es preciso hacer un trabajo de duelo. Trabajo que no es lo mejor cuando vas a tener que jugar un campeonato como el Mundial en unos días.

Pero hete aquí que las cosas podían ir aun peor, ya que dos días antes del comienzo del Mundial… ¡dos días!, el millonario y poderoso presidente del Real Madrid que acaba de perder a su entrenador, decide hacer un ofrecimiento también millonario… justamente al Seleccionador de la Selección española, Lopetegui, para que vaya a entrenar a su equipo (cuyos integrantes, recordémoslo, están en duelo por la marcha de su entrenador). La oferta económica debía de ser deslumbrante, mucho más que si se esperara a que el Mundial terminara con un mal resultado para España, lo que hubiera bajado la oferta bastante. Pero, sobre todo, si conseguía que Lopetegui abandonara a La Roja, insisto, ¡dos días antes del comienzo del Mundial!, el dicho presidente daría muestras de su gran poder.

¡Qué paradoja y qué decepción! Resulta que al Presidente de un equipo de fútbol lo que menos le interesaba era el fútbol, esa manera de sublimar la guerra a base de reglas de juego. Pero por Dios, ¿cómo puedo ser tan tonta? Claro, María-Cruz, estos pavos están ahí por su goce, no por su deseo; están por sus intereses: el poder, el dinero, la fama…

No menos puede decirse de Lopetegui, que abandona a sus ‘chicos’ ya en capilla.

Una pregunta tonta para los Señores Pérez, Zidane y Lopetegui: ¿llevan ustedes a sus hijos a colegios donde les enseñen valores?… A ver, por valores me refiero a la dignidad, al pundonor, a la ética del trabajo bien hecho y no sólo al dinero que nos pueda reportar; al de la palabra dada, los compromisos… porque qué contradicción, ¿no?

¡Pobres chicos de La Roja, con un duelo doble sobre sus pantorrillas!

¡Y que tenga yo que ocuparme de defender al fútbol, cuando nunca me ha interesado ni un cuerno…!

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